LOS CONVITES, MANIFESTACIÓN DE CIVISMO Y PROGESO COMUNITARIO
Los ejemplos son innumerables, pues basta recorrer la historia de las antiguas culturas (la griega, la romana, la egipcia) y menos lejanas, las aztecas, los Incas y en nuestro país, cualquiera sirve de ejemplo (Quimbayas, Muiscas, etc.), en todas ellas, sin existir un concepto del trabajo en equipo, casi que de manera espontánea se emprendían grandes obras que beneficiaban el colectivo (plazas, diques, caminos o puentes).
En Colombia, Pereira ha sido llamada la ciudad cívica, pues las grandes obras (la Villa Olímpica, el Aeropuerto Matecaña y obras viales de gran envergadura, tanto en el área urbana como en la rural) fueron construidas a través del trabajo colectivo, “el convite”, mediante el cual los vecinos de un lugar se ponían de acuerdo para emprender cualquier obra, mientras unos hacían una cosa, otros se ocupaban de otro frente y las mujeres, las que no hacían parte de una cuadrilla, preparaban los refrescos o las comidas; pero además dichos eventos eran una excusa para compartir y disfrutar de la compañía del vecino, para encontrarse y hacer planes.
POR QUE SE ACABARON LOS CONVITES?: Todos los vicios de la política (el caudillismo, el gamonalismo), la corrupción y la cultura paternalista del Estado son entre muchas otras las causas para que las comunidades, en vez de ser gestoras de su propio desarrollo y crecimiento, se convirtieran en parásitas, que todo lo esperan de sus respectivos gobernantes y que hasta aquellas tareas que les corresponde como obligación (rocería de taludes, limpieza de cunetas) esperan sean ejecutadas por el Estado y si es necesario acuden al amigo político para que haga la intermediación.
COMUNIDAD Y ESTADO, EL MEJOR EQUIPO: Sin pretender que las comunidades asuman tareas que le corresponde al Estado, pues el hecho de pagar impuestos y contribuciones le otorga el derecho a los ciudadanos de exigir el cumplimiento de las obligaciones por parte de las autoridades, ello no excluye la obligación de las comunidades de aportar para el mejoramiento de su entorno, el cuidado de sus vías y de más equipamiento colectivo.
GUAYABAL Y LA GRAMÍNEA, EJEMPLO DE TRABAJO COMUNITARIO.
Los habitantes de las veredas de Guayabal y la Gramínea, han encontrado en los convites no solo un espacio para el mejoramiento de las vías, sino también para relacionarse con los vecinos.
En días pasados, los habitantes del sector del Papayo (Guayabal), regaron el afirmado donado por Infraestructura y mejoraron su ramal, mientras que el pasado domingo 3 de agosto y con ocasión de la entrada de las busetas a prestar el servicio de transporte, los habitantes de las dos veredas mencionadas se reunieron y rozaron los taludes y recuperaron las cunetas desde la subestación de policía hasta el barrio Brisas de Condina.
Así, mientras algunos vecinos hacían el mantenimiento a la vía, otros aportaban la hidratación y entre todos lograron recuperar un tramo de la vía que durante años tuvo las cunetas perdidas.
El ejemplo debe ser replicado en otras veredas y sectores del corregimiento, pues no solo se mejoran las vías y obras físicas, sino que la convivencia es mucho mejor, pues se estrechan lazos entre vecinos.
El ejemplo debe ser replicado en otras veredas y sectores del corregimiento, pues no solo se mejoran las vías y obras físicas, sino que la convivencia es mucho mejor, pues se estrechan lazos entre vecinos.


1 Comentarios:
A la/s 2 de octubre de 2017 a las 7:45 p. m.,
ni marx ni weber dijo...
Hola.
Muy buen artículo.
Señor Gabrial me gustaría contactarme con usted. Actualmente me encuentro terminando mi proyecto de grado en sociología y es sobre la historia de el convite en pereira y su importancia en la actualidad. así que tenemos temas en común y una entrevista con usted me sería de gran ayuda.
Muchas gracias y quedo atento.
Felipe Quintero
correo: felipeq_0519@hotmail.com
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